Tu equipo ya usa inteligencia artificial. La pregunta es si alguien lo está gobernando. Cada semana aparece el mismo patrón: un contrato, una nómina o un informe pegado en un chatbot «para resumirlo»; una base de clientes subida «para sacar conclusiones»; un texto generado por IA enviado sin revisar. Casi nunca hay mala intención. Lo que falta es que cada persona sepa qué datos no entran, cómo detectar un error y qué norma interna tiene la empresa. El artículo 4 del Reglamento (UE) 2024/1689 obliga a proveedores y responsables del despliegue a adoptar medidas para apoyar esa alfabetización. La formación de Legal Stones está en Curso AI Act.
Lo que se ve cada semana
No hace falta un proyecto de innovación para que la IA esté dentro de la empresa. Basta con que alguien tenga prisa.
- Un contrato, una nómina o un informe médico pegado en un chatbot gratuito «para resumirlo».
- Una base de datos de clientes subida a una herramienta para «sacar conclusiones».
- Un texto generado por IA enviado sin revisar, con datos o citas que no existen.
Casi nunca hay mala intención. La persona quiere ir más rápido. Nadie le ha dicho qué información no debe salir de la empresa, ni qué tiene que comprobar antes de enviar el resultado.
Las consecuencias pueden ser serias. Pegar un contrato, una nómina o datos de clientes en ChatGPT, Copilot o Gemini puede implicar tratamiento de datos personales y sacar información confidencial del entorno de la empresa. Un texto con citas o cifras inventadas puede acabar en un documento que la organización envía como propio. Ese uso, después, es difícil de explicar. Tiene un nombre habitual cuando la empresa no lo ve: Shadow AI.
El artículo 4 empezó por las personas que usan la herramienta
El Reglamento (UE) 2024/1689 no trata igual a quien desarrolla un sistema y a quien solo lo abre para trabajar. Una de las primeras obligaciones exigibles, desde el 2 de febrero de 2025, es adoptar medidas para apoyar la alfabetización en IA. La fuente es el artículo 4 en EUR-Lex. No reproducimos el articulado. El detalle de qué no exige está en alfabetización en IA y artículo 4.
El artículo 4 se aplica a proveedores y a responsables del despliegue de sistemas de IA. Conviene determinar primero si la organización entra en esas categorías. Usar ChatGPT, Copilot o Gemini en el trabajo no convierte automáticamente a la empresa en proveedora de IA. Sí es motivo para comprobar si actúa como responsable del despliegue: utiliza el sistema en su actividad, aunque lo haya desarrollado un tercero.
El Reglamento (UE) 2026/1744 (Digital Omnibus), en vigor desde julio de 2026, ha hecho dos cosas distintas. Ha aplazado determinadas obligaciones de algunos sistemas de alto riesgo del Anexo III. Y ha sustituido el artículo 4: la obligación de adoptar medidas para apoyar la alfabetización sigue. El texto vigente aclara que no exige garantizar un nivel específico de alfabetización de ninguna persona individual. No la ha eliminado. Esperar a 2027 porque «el alto riesgo se ha retrasado» no aplaza esta obligación. El calendario completo está en la guía del AI Act 2026.
Alfabetizar no es convertir a la plantilla en ingenieros
Las medidas deben adaptarse al contexto: conocimientos, experiencia, formación y para qué se usa el sistema. No es lo mismo resumir notas internas en un plan de empresa que pegar un informe médico en una cuenta gratuita.
En la práctica, una medida útil para un equipo que ya usa estas herramientas es que cada persona sepa tres cosas. Es una concreción de Legal Stones, adaptada al uso real. No es una lista cerrada del reglamento ni la única medida posible.
- Qué datos no debe introducir en una herramienta de IA: contratos, nóminas, datos de clientes, información de salud u otra información confidencial, salvo que la empresa haya dejado por escrito con qué herramienta y con qué límites sí puede hacerlo.
- Cómo detectar errores, sesgos y alucinaciones: cifras, citas o nombres que la herramienta presenta como ciertos y que hay que comprobar antes de enviar el texto.
- Qué normas internas tiene la organización: qué herramienta, para qué uso y a quién preguntar si hay duda. Una política de uso de IA puede dejarlo por escrito. Es una medida recomendada. No es, por sí sola, la obligación del artículo 4.
Curso AI Act: la formación, con constancia para la empresa
Curso AI Act es el programa de alfabetización en IA de Legal Stones: formación adaptada, evaluación y expediente documental de las medidas de formación que la empresa ha realizado. Está diseñado para apoyar a las organizaciones en medidas relacionadas con el artículo 4. Se compran plazas para quien usa IA en el trabajo. No hace falta formar a toda la plantilla. El precio se confirma al escribir.
Cada persona completa el curso y una evaluación. Duración orientativa: 3 a 4 horas, online y a su ritmo. Hay un bloque común y vídeos según el puesto. El temario público cubre fundamentos, uso profesional, riesgos (errores, alucinaciones, confidencialidad) y uso responsable: cuándo no fiarse de una respuesta.
La empresa conserva, en un panel, el diploma nominal, quién se formó y cuándo, y el resultado de la evaluación. Ese diploma acredita la realización de la actividad formativa indicada. No constituye una certificación oficial de la Unión Europea ni acredita por sí solo el cumplimiento de obligaciones legales. El AI Act no establece un único curso oficial ni un certificado oficial europeo de alfabetización.
Curso AI Act forma al equipo. El asesoramiento sobre un uso concreto de la empresa es otro servicio: si antes conviene ver qué herramientas se usan de verdad, el primer paso son las cinco preguntas del AI Legal Assessment.
Pack Equipo: la norma, las plazas y el expediente
Cuando la empresa quiere dejarlo cerrado en un encargo, el Pack Equipo se hace en 10 días: llamada sobre el uso real, norma interna de uso de IA, plazas de Curso AI Act y expediente. Hasta 40 personas y 6 herramientas. Si el uso es selección de personal, salud o crédito, ese caso se ve aparte. El precio se dice por correo, para ese equipo.
Preguntas frecuentes
¿Tu equipo ha recibido ya formación en IA?
Si nadie puede responder quién se ha formado, con qué contenido y cuándo, la formación no está documentada. Curso AI Act deja diploma, registro y resultado de evaluación. Está en cursoaiact.com.
¿El artículo 4 obliga a cualquier empresa que use ChatGPT?
No es automático. El artículo 4 se aplica a proveedores y responsables del despliegue. Hay que determinar primero si la organización entra en esas categorías. Usar ChatGPT, Copilot o Gemini no convierte a la empresa en proveedora. Sí es motivo para comprobar si es responsable del despliegue.
¿El Ómnibus digital ha eliminado la alfabetización?
No. El Reglamento (UE) 2026/1744 ha aplazado determinadas obligaciones de alto riesgo del Anexo III y ha sustituido el artículo 4. La obligación de adoptar medidas para apoyar la alfabetización sigue. No exige garantizar un nivel específico de ninguna persona individual.
¿Curso AI Act es el curso oficial de la UE?
No. El AI Act no establece un único curso oficial ni un certificado oficial europeo de alfabetización. El diploma acredita la realización de esta formación. No acredita por sí solo el cumplimiento de obligaciones legales.
¿Hay que formar a toda la plantilla?
No por defecto. Las medidas se adaptan al contexto y a quién usa los sistemas. En Curso AI Act se compran plazas para las personas que utilizan IA en el trabajo.
¿El curso sustituye al asesoramiento de la empresa?
No. Curso AI Act es formación del equipo. Si hace falta ver el uso real o un caso concreto, el siguiente paso es el AI Legal Assessment de Legal Stones, no el diploma.
Curso AI Act: formación, diploma y registro →
Artículo 4: qué obliga y qué no →
Si aún no sabes qué IA usa el equipo: 5 preguntas →
Qué pasa si se pegan datos de clientes →
Fuentes
- Artículo 4 del AI Act: Reglamento (UE) 2024/1689 (EUR-Lex).
- Modificación del artículo 4 y aplazamiento de parte del alto riesgo: Reglamento (UE) 2026/1744 (EUR-Lex).
- Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial: AESIA.
Esta página enlaza esas fuentes. No reproduce el articulado y no clasifica un caso concreto.