Si quieres una checklist completa de todo lo que hay que revisar en cualquier contrato, empieza por esta guía: Qué revisar antes de firmar un contrato de prestación de servicios. Aquí nos centramos en las 7 cláusulas más peligrosas, con ejemplos reales y cómo negociarlas.
Si trabajas como freelance, es probable que hayas firmado algún contrato sin leerlo con detenimiento. Es un error frecuente que puede ser muy caro.
En esta guía repaso las 7 cláusulas más peligrosas que aparecen en contratos de servicios freelance, con ejemplos reales de texto y alternativas que puedes negociar antes de firmar.
Índice
- Cesión total de derechos de autor
- Cláusula de exclusividad encubierta
- Plazos de pago abusivos o indefinidos
- Propiedad intelectual de trabajos previos
- No competencia sin límite temporal ni geográfico
- Responsabilidad ilimitada por daños
- Modificaciones unilaterales del contrato
- Resumen: señales de alerta rápidas
1. Cesión total e irrevocable de derechos de autor
Es la trampa más habitual. El cliente quiere todos los derechos, para siempre, en cualquier formato y territorio, incluyendo trabajos futuros derivados.
Ejemplo de cláusula peligrosa: «El freelance cede de forma total, exclusiva, irrevocable y sin límite temporal ni geográfico todos los derechos de propiedad intelectual sobre los trabajos entregados, incluyendo derechos morales en la medida permitida por la ley».
Cómo negociarlo: Acepta ceder los derechos de explotación para el uso concreto pactado, pero conserva la autoría. Añade que el cliente no puede subconceder sin tu consentimiento. Incluye una cláusula de portafolio: derecho a mostrar el trabajo en tu web y perfiles profesionales.
2. Cláusula de exclusividad encubierta
A veces aparece redactada como «dedicación plena» o «disponibilidad preferente». En la práctica, te impide trabajar para otros clientes sin decirlo claramente.
Ejemplo real de cláusula peligrosa: «El prestador de servicios se compromete a priorizar los encargos del cliente por encima de cualquier proyecto durante la vigencia del contrato».
Cómo negociarlo: Si aceptas exclusividad, que quede explícita, con una compensación económica adicional y un límite temporal claro. Sin compensación, no hay exclusividad. Nunca firmes cláusulas vagas sobre «disponibilidad» o «prioridad».
3. Plazos de pago abusivos o indefinidos
La Ley de la Morosidad establece que el plazo máximo legal es de 60 días. Muchas empresas incluyen cláusulas que superan este límite o que condicionan el pago a aprobaciones internas sin fecha tope.
Ejemplo real de cláusula peligrosa: «El pago se realizará en los 90 días siguientes a la aprobación interna de la factura por parte del departamento financiero, sin fecha límite de aprobación establecida».
Cómo negociarlo: Exige un plazo máximo de 30 días desde la entrega o emisión de factura. Incluye intereses de demora automáticos (puedes referenciar el tipo legal vigente). Nunca dejes el pago condicionado a procesos internos del cliente sin fecha tope.
4. El cliente se queda con tus trabajos previos
Algunas cláusulas afectan retroactivamente a herramientas, código, plantillas o metodologías que ya tenías antes de empezar a trabajar con ese cliente.
Ejemplo real de cláusula peligrosa: «Cualquier material, código o activo utilizado en la prestación de los servicios pasará a ser propiedad exclusiva del cliente».
Cómo negociarlo: Añade un anexo al contrato listando expresamente tus activos preexistentes (frameworks, librerías, plantillas). Deja claro que el cliente recibe una licencia de uso, no la propiedad. Esto es especialmente crítico para desarrolladores y diseñadores.
5. No competencia sin límite o sin compensación
Una cláusula de no competencia razonable tiene un plazo máximo, un ámbito geográfico definido y una compensación económica. Cuando falta alguno de estos elementos, puede ser nula o simplemente injusta.
Ejemplo real de cláusula peligrosa: «El freelance se compromete a no prestar servicios a empresas del mismo sector que el cliente durante los 5 años siguientes a la finalización del contrato, en cualquier país del mundo».
Cómo negociarlo: Acepta un máximo de 6–12 meses, un ámbito geográfico razonable y una lista cerrada de competidores directos. Si hay restricción, debe haber compensación. Más de 2 años sin compensación es abusivo y probablemente no ejecutable judicialmente.
6. Responsabilidad ilimitada por cualquier daño
Si algo sale mal, ¿hasta cuánto puedes perder? Sin un límite de responsabilidad, podrías responder con tu patrimonio personal por un error en un proyecto que cobrabas 800 euros.
Ejemplo real de cláusula peligrosa: «El freelance será responsable de todos los daños directos, indirectos, incidentales, consecuentes y pérdidas de beneficios derivados de cualquier error u omisión en los servicios prestados».
Cómo negociarlo: Limita tu responsabilidad al importe total del proyecto o a los honorarios de los últimos 12 meses. Excluye daños indirectos o lucro cesante. Valora contratar un seguro de responsabilidad civil profesional si trabajas en sectores de alto riesgo.
7. Modificación unilateral del contrato
Algunas empresas se reservan el derecho de cambiar el alcance, los plazos o las condiciones económicas sin necesitar tu acuerdo expreso.
Ejemplo real de cláusula peligrosa: «El cliente podrá modificar el alcance del proyecto mediante comunicación escrita al freelance con 48 horas de antelación, sin que ello genere derecho a compensación adicional».
Cómo negociarlo: Cualquier cambio en el alcance debe acordarse por escrito y llevar aparejado un ajuste de precio y plazo. Incluye una cláusula de «change order» que establezca el proceso para solicitar y aprobar modificaciones, con tarifa por hora para trabajos adicionales.
Resumen: señales de alerta rápidas
Antes de firmar cualquier contrato, busca estas palabras clave:
- «irrevocable», «perpetuo» o «sin límite temporal»
- «prioridad», «dedicación preferente» o «disponibilidad exclusiva»
- «cualquier daño», «daños indirectos» o «lucro cesante»
- «propiedad exclusiva» aplicada a todo el material utilizado
- «el cliente podrá modificar» sin mención a compensación
- «no competencia» sin plazo, ámbito o compensación definidos
- Plazos de pago superiores a 60 días o condicionados a aprobaciones internas
Preguntas frecuentes sobre cláusulas abusivas en contratos freelance
¿Puedo negarme a firmar una cláusula de cesión total de derechos?
Sí. Puedes proponer ceder solo los derechos de explotación necesarios para el uso pactado, conservando la autoría y el derecho a mostrar el trabajo en tu portfolio.
¿Es legal un plazo de pago de 90 días en España?
No, para la mayoría de operaciones comerciales la Ley de Morosidad fija un máximo de 60 días. Un plazo superior, o condicionado a aprobaciones internas sin fecha límite, es una señal de alerta clara.
¿Una cláusula de no competencia sin compensación es válida?
Es muy discutible y, en muchos casos, no ejecutable judicialmente, especialmente si no tiene límite de tiempo, ámbito geográfico definido ni compensación económica.
¿Tienes un contrato que quieres revisar? En Legal Stones analizamos tu contrato freelance y te indicamos qué cláusulas son negociables, cuáles son nulas y cómo redactar alternativas que te protejan. Solicita tu revisión de contrato.